UN AFLIGIDO PADRE DESENTIERRA EL ATAÚD DE SU BEBÉ, PERO EN SU LUGAR ENCUENTRA UNA MUÑECA

Después de pasar por el trauma de “perder a su bebé recién nacido”, un padre afligido fue sometido a la más terrible angustia después de decidir desenterrar el ataúd del niño para después sólo encontrar a una muñeca de plástico en su interior.

El engañado padre y miembro de las Fuerzas Armadas hondureñas, Melvin Mendoza, de la región de El Paraíso, inmediatamente se dio cuenta de la amarga verdad: había sufrido el luto de un bebé que nunca existió.

La pareja de Melvin, Rosa Castellanos Díaz, había logrado fingir un embarazo durante nueve meses, engañando a familiares y amigos por igual en un intento de retener a su pareja consigo.

Ella incluso llegó a anunciar a todos que esperaba gemelos, asegurándose de que Melvin no le acompañara a los supuestos “controles” y sostener así el engaño.

Pero más rápido cae el mentiroso que el ladrón y sus malévolos planes sólo legaron hasta allí.

En julio de 2017, Díaz le dijo a Melvin que tenía que ir a la capital hondureña de Tegucigalpa para dar a luz en el Hospital Escuela. Una vez allí, llamó a Melvin con algunas noticias terribles.

Díaz afirmó que había dado a luz gemelos. Sin embargo, uno había fallecido trágicamente mientras estaba siendo dado de alta, y el otro permanecía enfermo en el hospital.

Cuando Díaz regresó a su casa en El Paraíso, trajo consigo un pequeño ataúd blanco que, según ella, contenía los restos del gemelo fallecido. Organizó una vigilia para el niño muerto, a la que asistieron sus más allegados, y ella los atendió amanablemente sirviéndoles café, pan y otros bocadillos, mientras trataba de “reponerse de la pérdida de su pequeño”.

Incluso celebró un funeral en el cementerio local en El Coyolar. Amigos devastados y miembros de la familia se turnaron para llevar el pequeño ataúd a su lugar de descanso final. Se dijo que Melvin estaba tan emocionalmente afectado por la pérdida, que tuvo que recibir calmantes y ser apoyado por sus amigos cuando el cofre fue bajado a la tierra.

Sin embargo, las sospechas surgieron cuando Díaz se negó a permitir que nadie mirara dentro del ataúd. Según los informes, dijo que el hospital había sellado el ataúd y le habían dicho que no lo abriera por ningún motivo.

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