PODEROSA ORACIÓN A SAN BENITO PARA ALEJAR MALAS PERSONAS, ENVIDIAS, MAGIAS, MALA ENERGÍA

Hablamos de envidia sana y de envidia mala, pero ¿realmente existe una diferencia palpable cuando hablamos de personas envidiosas? La envidia es un deseo de tener o hacer lo que ha logrado la otra persona. Esto nos hace sentir mal, aunque en ocasiones lo tomamos como impulso para conseguir nuestras propias metas.

De todos modos, debemos alejarnos de las personas envidiosas, aunque el peor mal lo sufren ellas mismas. Tenemos que identificarlas y saber cómo ser indiferentes, para que no nos afecten y no interfieran en nuestros logros.

Aquí te presentamos esta poderosa oración que si tienes mucha fe te ayudará a alejar a este tipo de personas de tu vida.


¡Oh glorioso padre san Benito!
fervoroso y ejemplar abad,
mi gran protector bondadoso
y de cuantos van a ti a suplicar,
aleja de mi cualquier influencia maligna,
todo mal y enemigo
y libérame de los peligros del alma y cuerpo.
Intercede por mí ante el Señor
para que alivie mis sufrimientos,
y las serias dificultades por las que paso,
aparta, condena y rechaza,
por la poderosa intercesión de la Cruz,
toda mala persona y toda malicia
que puedan dirigir contra mi persona,
contra mí familia y mis allegados.
Líbrame de fatídicas herejías,
de magias, conjuros y hechicerías,
aleja de mi persona todo enemigo
aleja al violento, al mentiroso, al envidioso,
al mal vecino, al egoísta y al traidor
protégeme de la ira, el odio, los celos y el rencor,
de las malas lenguas, los enredos y difamación,
no permitas que me ataquen física o mentalmente,
aparta de mi lado a quien me quiera perjudicar
en mi vida cotidiana, en el trabajo,
en el amor o en el hogar,
líbrame de todo daño y perversidad,
en especial de esto que me causa preocupación:

(Hacer ahora con mucha fe la petición)

Te lo pido con toda confianza
y seguro de tu bondad,
tú que fuiste santo con fervor,
que no antepusiste nada ante Cristo
desde que lo hallaste en la oración,
concédeme tu amable intercesión.

Glorioso padre san Benito
por tu poder ilimitado sobre los poderes dañinos
protégeme, ampárame y defiéndeme de todo mal,
ayúdame a confiar en el amor de Dios, nuestro Padre
y a alcanzar la perfección de mi vida cristiana,
por la salud de mi cuerpo, mente y alma.

Amén.

Rezar el Credo,
tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.
La oración y los rezos se hacen por tres días seguidos.

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